viernes, 2 de septiembre de 2016

Empatía.

Cuánto veo en tu cara, mirada perdida. Cuánto percibo en esos ojos tirados. Me veo en ellos, y vuelvo a verte en mí, vuelvo a conocerte. Te entiendo porque ahí sentada me vi. Las noches se expanden a mundos en donde no existe más que el día. Recorro con mis ojos tus eclipses, tus contrastes, tus lunas negras. Recorro con mis ojos tus conflitos, tus espacios de divinidad y griterío. Con mis dedos crearé los pilares de tu inocencia y la quebraré con mis palabras, con mi mundo y mi realidad concreta. Libre eres como lo es el sol, vagando en el espacio sin cadenas tangibles. Libre eres desde la noche, hasta que las estrellas te sueñen y te canten. Libre eres y tanto, que lejos de no estar perdido estás. Y veo en ti toda la verdad de tu mente, leyendo mi propia raíz en tu fuego, buscando en tus ríos mis propios peces.

No hay comentarios:

Publicar un comentario