No podemos pedirle al tiempo que pare,
Que de vueltas,
Que camine,
Que se detenga
No podemos pedirle nada
Porque a Dios no se le pide
A Dios se le da y se le quita
A Dios no se le pide
Te abaraza y te mima
Te ama con tal devoción
Te adora, amadora
¿De dónde sacaste tal suerte?
No fue el cielo el que te dio luces
Ni la noche la que te dio estrellas
Fue la caricia y fue la sonrisa
Fue un simple mortal
De tu humanidad te destierran
Cuando haces se escandalizan
Tu moral critican
Pero tu felicidad no contemplan
Has roto lazos con tu suerte
Y al universo le escupiste sus regalos
De tus dones te vales
Y de tu cuerpo te sirves
Mujer, se libre
Camina por las calles peligrosas
No escuches a los enjambres de avispas
Su agijón no han de clavar en tu corazón
Mujer, se libre
Lucha por tu independencia
Castiga a quienes te escupieron
Míralos desde tu pedestal
Cuando desde la victoria bailes y bailes
Cantarás sin escuchar opiniones
No des pie a que te humillen de nuevo
Te adorarán como ya te adora él
Demuestra
Y que tus errores no son más que apropiados
Que destinada estabas a todo ese cielo
Que tu elegancia no se puede parar
No pararás jamás el tiempo
Lo pierdes pidiendo más
No tendrás más instantes
Baila lo que puedas, baila
Y no te quedes sola
Pues amadora, él te ama
Y que su amor te llene cada día
Y como si fuese él último ámalo más
Y cuando no queden más soles
Ni más lunas para los dos
Recuerden que su amor los salvó de la pena
Y con alegría abracen su recuerdo
Que jamás los toque el odio ni la desdicha
Porque al amor verdadero no se lo puede tapar con lágrimas
Ese pecado es de los más horrendos
Y solo puede ser causado por la debilidad
Fuerte es su amor como fuerte su voluntad de amar
Y fuerte debe ser el recuerdo y la dicha de ese amor
No lo dejes ir, y si se agota
No lo dejes tergiversar
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