Antes de sentarme a ver como el mundo me tortura con las peores maneras de hablar de este tema, quiero realizar mi propio desahogo, que quizás no está tan bien, pero que yo lo veo necesario.
Oírlos hablar, leerlos opinar, sobre este asunto, tan delicado, de manera tan despectiva, tan denigrante, sobre una de las mejores personas que tocaron mi vida, me llena de impotencia. Lo peor es que los entiendo, pero a la vez me siento avergonzada, no por ser amiga de un homicida, porque en el fondo todos tenemos a un asesino dormido, me arriesgo a decir esto, y también me preparó a recibir los piedras-os que me van a dar por defenderlo a él. Me siento avergonzada por haber pensado como ellos, por haber juzgado a personas que no conocía, personas humanas, personas reales, PERSONAS. Personas que pudieron haber estallado, que pueden amar, que pueden sentir, que pueden ser. Sé que asesinar no es un simple error que todos podemos cometer, no quiero decir que sea perdonable, pero no me siento capaz hoy de pensar mal de un homicida solo por ser homicida.
Es difícil hablar de esto, aunque no para mí, pues como dije sostengo que todos tenemos demonios, todos tenemos violencia dormida, todos podemos estallar, quizás no llegar a tanto, pero sí. Por esto no me puedo permitir juzgar mal a Matt por lo que hizo, no lo justifico para nada, sin embargo me cuesta sentirme enojada, me siento más que nada triste, dolida, frustrada. No puedo pararme a criticar a quienes lo critican, sí pienso cambiar mi forma de ver a los criminales de ahora en adelante, tratando de considerar todos los factores. Hace un tiempo, no mucho, salió un caso que ya me había hecho pensar en este tema, en el que un chico de 16 años asesinó a su hermana. Al principio todo el mundo se escandalizó, todo lo de el femicidio está muy sensible, y este hecho no pasó a ser menor. Sin embargo cuando la reportera intentaba estrenar ese circo que quería crear, tomando declaraciones de vecinos, todos defendían al homicida. Esto fue extraño para la reportera que quería transformar a este joven en un ser macabro, para que el país se una en una marcha, para que se unan por el odio a este joven que asesinó a su hermana. Cuando oía que el joven mantenía a su hermana, quien se negaba a trabajar por decir que él era el hombre y su deber era mantenerla, que él iba a la escuela y paseaba perros para vivir, que sus madre había muerto de cáncer pocos meses atrás y que estaba solo, solo con ella...todo se dio vuelta. Ella lo golpeaba, le dejaba marcas, le clavaba cuchillos, él, finalmente, la mató. No quiero defender el homicidio, la muerte es un camino de el que no se vuelve, un camino que todos recorremos, pero al que debemos llegar solos. Sin embargo, me siento mal, me siento triste, cuando veo que convierten en mounstros a personas, que hayan hecho lo que hayan hecho, son personas, personas que aman, sienten y que tienes personas que los quieren. Pensé que cuantos habrá como yo, que vieron a su mejor amigo, a un hermano, o hermana, literalmente destruidos por los medios, convertidos en monstruos, en basura social. Pensé en todos esos que se dejaron llevar, que estaban sufriendo y estallaron de forma errónea, que no podrán jamás enmendar ese error, y que en la cárcel se encuentran, no solo solos, sino atacados por todos lados, desesperados. Pienso en él, en quien fue mi mejor amigo en la infancia, y que aunque en este tiempo nos vimos poco, yo jamás dejé de considerarlo como alguien importante en mi vida, en una especie de hermano cósmico. Me lo imagino solo, rodeado de personas que quizás lo entiendan, o que lo juzguen, o que lo maltraten, o que lo traten como lo que es y no es. ¿Cómo se puede ser y no ser algo a la vez? Sos asesino porque mataste, pero no sos asesino porque sé que no lo sos, y eso lo sé yo y los demás que te queremos, pero va a ser difícil que lo acepte el resto, va a ser imposible que lo acepte el resto, en especial los que no te conocen, especialmente los que no te conocen.
No me siento amiga de un homicida, no me estoy parando a defender a un homicida, me estoy parando a mostrar a ese homicida como humano, como mi amigo, como mi hermano. Porque quizás pudo haber cometido un terrible e imperdonable error, que no tiene justificación, pero no por eso deja de ser para mí todo lo que fue y es.
Yo tengo mis demonios, tengo mis problemas, tengo mi violencia interna que a veces permito que salga cuando NO DOY MÁS, yo te entiendo Matt, no te justifico, no te lo perdono, pero te entiendo. Estoy enojada por lo que hiciste, no con vos porque sé que hoy no me podría enojar con vos, pero tengo miedo. Tengo miedo por vos, porque dicen que la cárcel nivela, a los peores los hace un poco mejor y a los mejores los lleva al peor lado, para que lleguen a ese mismo nivel. Es triste verte ahí, a vos y a tu creatividad, a tu ser mágico y feliz, es triste verte ahí. Es triste lo que hiciste y es triste que ahora te encuentres en ese camino de la vergüenza. Quiero estar ahí en estos años que te vienen, que van a ser duros, y en los que vas a sentir seguro mucha soledad, pero me gustaría poder oír un poco menos tu nombre de la manera que lo oigo. Tantos que estamos ahí, apoyándote, seguros de que sos mejor que esto, somos tantos, los que te queremos con sinceridad.
Me gustaría que muchos sientan la tristeza que yo siento por él, y que se paren a reflexionar, la manera en la que juzgan a personas de las que no saben nada. ¿Sos dueño de hablar libremente sobre el espíritu de alguien que jamás viste, con quien jamás compartiste una charla? Yo hoy, después de ver mancillado a mi mejor amigo por el mismo y por los medios, no me siento con esa libertad. Hoy cuando vea a un niño que mató a su hermana, no voy a opinar, me voy a callar. No justifico el homicidio por NINGÚN motivo, y quiero que eso se sienta, la pena está bien aplicada, los años que le den son correctos, pero tampoco justifico el desarmar a esa persona de la manera que lo hacen. Convertirlo en un monstruo, una especie de demonio social contemporáneo.
Te conocí a los trece años, me salvaste de muchas, me escuchaste, me cuidaste, me cuidó tu mamá, me diste amparo, me diste risas, momentos buenísimos, y sos un pedazo de mi infancia hecho de oro.
Siempre vas a ser mi hermano, Violetita lithium.
No hay comentarios:
Publicar un comentario